Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Príncipe Elvián

Elvián en Las intrigas de la corte (4): Corre, Trueno, corre

  Capítulo IV: Corre, Trueno, corre Elvián continuó visitando con asiduidad a Trueno y, poco a poco, el caballo se fue ido recuperando. Con el tiempo, sanó completamente sus heridas y fue capaz de trotar de nuevo. Siempre que veía al joven príncipe parecía que se le iluminaba la cara, y hasta casi se podría asegurar que sonreía. Tal era el aprecio que se tenían mutuamente que el rey Brath decidió regalarle el caballo a su hijo. El heredero al trono aceptó el regalo con gran amor hacia su padre.   Uno de los días que Elvián fue a visitar a Trueno, el Mago Astral decidió acompañarle y estudiar personalmente el estado del corcel. Y así fue cómo ambos partieron hacia las caballerizas, el heredero al trono con ropa sencilla, pero con su insignia real, y el anciano hechicero con su túnica azul y su sombrero picudo. Ahora el príncipe no era el centro de atención de las humildes gentes de Parmecia, sino el simpático y amable Mago, porque rara vez salía del castillo, salvo que algo de ...

Elvián en las Intrigas de la Corte (3): La Humillación

Capítulo 3: La Humillación Fleck era el hermano pequeño de Elvián, como ya deberéis saber, y era muy joven, aún más que el heredero al trono. Tenía un aspecto mucho más alegre que su hermano, con divertidas mejillas sonrosadas, una sonrisa casi perpetua y movimientos ágiles, pero sin caer en la cursilería de Elvián. Sin embargo, Fleck no era una buena persona. Era cruel, huraño y vengativo, y ansiaba por encima de todo el trono de su padre. Por eso no le había sentado nada bien la reprimenda que había recibido del rey por maltrato de caballos y amenazas de muerte. Pero hacia quien sentía mayor odio era hacia su hermano. Sabía que Elvián le había contado a Brath lo sucedido con Trueno, y se las haría pagar todas juntas. Al igual que Elvián, Fleck era muy hábil a la hora de empuñar la espada, aunque no tanto como su pariente. Sin embargo, él y su consejero, Zelius, habían maquinado un plan para humillarle. El aprendiz de Mago había consultado su manual de magia y había encontrado un hech...

Elvián en las Intrigas de la Corte.- Capítulo 2: Trueno

Capítulo 2: Trueno Un caluroso día de agosto, Elvián decidió dejar los fríos muros del castillo y dar una vuelta por los alrededores. Le agradaba dar estos pequeños paseos, acercándose al pueblo y comprendiendo su dolor o su alegría. La vida en palacio le aburría y también pretendía alejarse lo máximo posible de su hermano Fleck y de su codicioso consejero, el aprendiz de Mago Zelius. No sabía muy bien por qué, pero nunca se había fiado de ellos.   Así que el joven príncipe llegó al pueblo, y hubo entre la muchedumbre un murmullo de sorpresa y admiración. Sabían del padre de Elvián, Brath, que era un buen tipo, pero jamás había actuado como su hijo. De esta manera, Elvián recorrió gran parte del pueblo y, siendo día de feria como era, no pudo resistir la tentación de pasarse por el lugar. Hasta compró una manzana con caramelo a una ancianita ciega que tenía un puesto en la feria. Aunque la forma de hablar del príncipe había sido pedante en exceso, la anciana le agradeció al joven s...

Elvián en Las Intrigas de la Corte.- Capítulo 1: El príncipe Elvián

Capítulo I: El príncipe Elvián Hace mucho que había un gran reino llamado Parmecia, al norte del continente de Nortia. Sus costas eran bañadas por el mar Dorf, que antaño había formado parte del terrible Océano de la Desesperación, años atrás, en la Primera Edad. La economía del reino estaba basada en la pesca y en el comercio, y vivía tiempos de prosperidad en ambas actividades. El lugar era gobernado con magnanimidad y justicia por el bondadoso rey Brath, descendiente directo del rey Lood, un gran monarca que imperó un gran país llamado Turán en la Primera Edad. Brath era aconsejado por el gran Mago Astral, que pertenecía al Círculo del Ojo Rojo, el gran concilio de Magos que se celebraba en el que en otro tiempo fuera el país del malvado Rey Dragón, Rondor. Astral pertenecía a un escalafón inferior al Mago Rashmond, pero aun así era un hechicero a tener muy en cuenta. En cuanto a los habitantes de Parmecia, eran en su mayoría humanos, pero también había enanos y algunos elfos que an...